El Mandala marca un espacio sagrado, una zona en la que encontrar. Es de alguna manera, un refugio espiritual y al propio tiempo, un objeto de meditación, representando no sólo una superficie consagrada "defendida" de las fuerzas negativas- sino, además, un cosmograma (proyección geométrica del mundo) que gira idealmente en torno a un punto central.
martes, 8 de enero de 2013
viernes, 7 de diciembre de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)